La moxibustión es una técnica muy antigua, la cual se basa en la combustión de hojas pulverizadas de Artemisa vulgaris. Estas hojas son curadas, secadas y trituradas en un mortero. La fibra obtenida de esta planta es de color amarillo y al ser tamizada se separa del vellón de la moxa de los tallos.
Para la moxibustión directa, el vellón de la moxa o yesca es enrollado en la forma de ... [+ ampliar esta información]
Antiguamente era enrollada y sellada en corteza de Mora. La varilla de moxa es encendida y luego movilizada hacia delante y atrás con lentitud sobre el acupunto o a una aguja ya insertada en el punto. El procedimiento se efectúa hasta que la piel muestra un eritema ligero. Con ambas técnicas de moxibustión se debe ser muy cuidadoso para evitar quemaduras del paciente o del pelo circundante. Estas técnicas son de particular importancia para el tratamiento de procesos dolorosos crónicos.
Otros métodos que se valen del calor para estimular los puntos de acupuntura son el empleo de lámpara infrarroja a una distancia de 18 a 24 pulgadas de la superficie corporal para calentar las agujas colocadas y el uso del dispositivo térmico electrónico desarrollado especialmente para este propósito. Las pastas vesicantes para la estimulación adicional de estás áreas fueron empleadas en los Animales Grandes, pero su aplicación en los Pequeños Animales no se recomienda.